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Marco para la integración de la IA generativa en las tareas educativas (MIAE), v.2.1

El Marco para la integración de la IA generativa en las tareas educativas (MIAE), v.2.1, clasifica cómo se reparten el trabajo la persona y la IA. Consta de seis niveles, del 0 al 5, según el grado de autonomía y contribución de la IA.

Este trabajo se ha inspirado en el artículo The Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS): A Framework for Ethical Integration of Generative AI in Educational Assessment. Después de diversas adaptaciones de la escala del trabajo anterior, el número de modificaciones ha llegado a ser tan alto que finalmente me he decidido a escribir este artículo con una nueva escala que ya mantiene poca relación con el trabajo anteriormente citado.

Origen del marco

Autores como los del citado trabajo y otros como Matt Miller se centran en el plagio y el engaño académico como motor de las categorizaciones que proponen en sus trabajos. Aunque el aspecto ético es muy importante, no nos hemos querido centrar únicamente en él, ya que puede producir una clasificación sesgada, poco natural y de aplicación limitada a la integridad y ética académica. Además, se ha intentado eliminar la confusión que tienen las escalas anteriores, intentando que sean lógicamente coherentes en su progresión.

Este marco se ha generalizado para la integración de la IA generativa en las tareas educativas (MIAE), sobre todo para clarificar el uso que se hace de la IA en los trabajos docentes. Desde este punto de vista es aplicable tanto para el alumnado como para el profesorado. Esta visión tiene innegables ventajas

El marco se basa en el grado de autonomía y contribución de la IA en el proceso educativo, progresando desde la ausencia total de IA hasta la generación autónoma de contenido por IA para uso educativo, supervisado por personas. Esta aproximación no solo aborda las preocupaciones éticas, sino que también ofrece un enfoque para comprender y utilizar la IA en diversos contextos educativos, desde trabajos escritos hasta proyectos, presentaciones y desarrollo de materiales didácticos. Esta integración permite al profesorado y al alumnado aprovechar al máximo las capacidades de la IA, promoviendo un aprendizaje y una enseñanza más eficaces.

Escala de integración de la IA generativa

La escala consta de 6 niveles. El primer nivel, que se añade por coherencia, es la ausencia de IA, motivo por el que se le ha numerado como 0.

A modo de mapa conceptual, la progresión de los roles en la escala puede resumirse de la siguiente manera:

La progresión describe cómo se reparte el trabajo, no la cantidad de palabras generadas ni la calidad del resultado o del aprendizaje. Los niveles no son acumulativos: una actividad de nivel 4 no tiene que pasar antes por todos los niveles anteriores. La adecuación de cada uso depende de los objetivos de la tarea.

Cómo clasificar una tarea y sus cambios

Primero se delimita qué tarea o componente se clasifica y quién la realiza. Generar un texto para analizarlo y elaborar su análisis son procesos distintos. También pueden distinguirse el texto, las imágenes o el código de un mismo proyecto cuando su elaboración sigue procesos diferentes. Se distinguen unidades con una función reconocible en el trabajo, y se hace explícita su relación con el conjunto.

El nivel se determina por la contribución de la IA y el papel de la persona en el desarrollo del resultado, considerando el proceso completo. No queda fijado por la primera petición ni por el origen de la idea. Una actividad puede comenzar como reformulación de nivel 1 y convertirse en cocreación de nivel 4. Del mismo modo, un texto generado autónomamente puede acabar siendo un borrador que la persona reconstruye significativamente, dando lugar a un proceso de nivel 3. La clasificación provisional puede cambiar al conocer el trabajo posterior.

En los procesos mixtos conviene indicar los niveles por fases o componentes. Por ejemplo, «nivel 2 en la planificación y nivel 1 en la reformulación de un desarrollo humano», o «texto sin IA e ilustración de nivel 5». Si se necesita una sola cifra, se indica el nivel que caracteriza el desarrollo del producto principal, acompañado de las diferencias relevantes. Cuando ningún nivel lo describe suficientemente, se declara el proceso mixto y se especifican los niveles que intervienen.

No se asigna automáticamente el nivel más alto de cualquier interacción. Para valorar una aportación se observa su función, su alcance y cómo se incorpora o transforma. Una aportación sustantiva modifica el contenido, el razonamiento, la organización conceptual o el funcionamiento del producto. Puede ser breve y decisiva, como una distinción que cambia la conclusión. Su importancia no basta para determinar el nivel: también cuenta si la persona la desarrolla, la reconstruye, cocrea con la IA o la acepta tras supervisarla.

Una respuesta descartada sin influencia en el trabajo no obliga a elevar el nivel del producto. Conviene registrar la consulta; no sería correcto afirmar que no se utilizó IA en ninguna etapa. Tampoco basta con comprobar si se copió una respuesta: una sugerencia puede influir en un argumento aunque se exprese después con otras palabras. Las correcciones de estilo siguen siendo nivel 1, incluso cuando mejoran mucho la claridad.

Resumen de niveles

A continuación presentamos una breve descripción de cada nivel que ayuda a localizar fácilmente aquel en el que nos encontramos o nos interesa. Más adelante hay una descripción más exhaustiva con numerosos ejemplos, tanto para el alumnado como para el profesorado.

Nivel 0 – Trabajo completamente humano: No hay uso de IA en ninguna etapa. Todo el contenido, ideas y estructura son generados exclusivamente por la persona utilizando recursos tradicionales.

Nivel 1 – Asistencia técnica por IA: La IA se utiliza para tareas mecánicas (corrección ortográfica, formateo) o para procesar y reformular información existente (como resumir, traducir o redactar un texto a partir de ideas y notas proporcionadas por la persona). La IA no aporta ideas, análisis o conceptos nuevos al contenido original.

Nivel 2 – Planificación y estructuración asistida por IA: La IA ayuda en la generación inicial de ideas y en la estructuración del trabajo, pero todo el contenido final es desarrollado por la persona. Sus propuestas sirven para planificar; la persona realiza el desarrollo y la redacción final.

Nivel 3 – Asistencia parcial de IA (Uso de borradores o «esqueleto»): La IA genera borradores iniciales o «esqueletos» que ya desarrollan contenido, más allá de reformular material proporcionado. La persona utiliza este material como un punto de partida, pero asume la autoría principal, reescribiendo, adaptando y construyendo significativamente sobre la base generada por la IA. La interacción es principalmente unidireccional: la IA produce y la persona revisa y modifica.

Nivel 4 – Colaboración avanzada humano-IA (cocreación): Hay un diálogo continuo y bidireccional en el que la persona y la IA contribuyen al desarrollo del contenido. La persona guía, contrasta y refina las aportaciones durante la elaboración. El resultado es una fusión estrecha y cocreada del trabajo de ambos. La idea inicial puede ser completamente humana; el número de intercambios, por sí solo, no determina la cocreación.

Nivel 5. Supervisión humana de IA autónoma: La IA genera el producto final de forma autónoma basándose en parámetros humanos. La persona actúa solo como supervisora final, revisando la calidad y validando el producto antes de usarlo.

Descripción de cada nivel

A continuación se detallan cada uno de los niveles y se dan algunos de los aspectos clave que los definen. Damos ejemplos para alumnado y profesorado, pero en muchas ocasiones son intercambiables.

Nivel 0. Trabajo completamente humano

No hay uso de IA en ninguna etapa. Todo el contenido, ideas y estructura son generados exclusivamente por la persona utilizando recursos tradicionales.

En este marco, la ausencia de IA se refiere a la IA generativa utilizada para realizar la tarea. Utilizar Internet o una herramienta digital no implica por sí mismo recurrir a ella. Los ejemplos siguientes presuponen que la persona realiza la actividad sin asistencia generativa.

Características clave

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado


Nivel 1. Asistencia técnica por IA

La IA se utiliza para tareas mecánicas (como corrección ortográfica o formateo) o para procesar y reformular información existente (como resumir, traducir u organizar en tablas). La IA no aporta ideas, análisis o conceptos nuevos que no estuvieran presentes en el contenido original.

La persona puede proporcionar sus ideas, argumentos, notas o contenidos y pedir que la IA los transforme en un texto elaborado. Este uso como redactor avanzado sigue siendo nivel 1 si la IA se limita a expresarlos, reorganizarlos o reformularlos fielmente. No es necesario que el material inicial sea un texto ya redactado. Aportar solo un tema o una idea general no equivale a proporcionar el contenido que la IA desarrollará. La novedad se valora respecto al material y al desarrollo aportados, no respecto a lo que la persona pudiera tener en mente sin haberlo explicitado.

La reorganización de este nivel es expresiva: mejora el orden o la presentación conservando las relaciones aportadas. Si la IA propone una jerarquía argumental, nuevas relaciones conceptuales o qué aspectos desarrollar, interviene en la planificación o en el desarrollo del contenido y debe examinarse el nivel correspondiente. Cambiar una palabra por un sinónimo fiel no equivale a introducir una distinción conceptual nueva.

Características clave

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado


Nivel 2. Planificación y estructuración asistida por IA

La IA ayuda en la generación inicial de ideas y en la estructuración del trabajo, pero todo el contenido final es desarrollado por la persona. Sus propuestas sirven para planificar; la persona realiza el desarrollo y la redacción final.

Este nivel incluye proponer una estructura, una secuencia argumental o un plan de desarrollo. Las ideas y la organización sugeridas pueden orientar el resultado; la IA no elabora los argumentos, análisis o soluciones que lo constituyen. Si se vuelve a planificar durante el trabajo, esa ayuda sigue siendo de nivel 2 mientras conserve esta función preparatoria.

Si la IA ayuda a planificar, la persona desarrolla después todo el contenido y finalmente la IA lo reformula sin añadir ideas, se combinan nivel 2 en la planificación y nivel 1 en la reformulación. Si, además de planificar, la IA desarrolla el contenido, hay que examinar los niveles 3, 4 o 5 según el papel posterior de la persona.

Características clave

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado


Nivel 3. Asistencia parcial de IA (uso de borradores o «esqueleto»)

La IA genera borradores iniciales o «esqueletos» que ya desarrollan contenido, más allá de reformular material proporcionado. La persona utiliza este material como un punto de partida, pero asume la autoría principal, reescribiendo, adaptando y construyendo significativamente sobre la base generada por la IA. La interacción es principalmente unidireccional: la IA produce y la persona revisa y modifica.

Un «esqueleto» de este nivel contiene un desarrollo inicial que la persona reconstruye; un índice que solo orienta el trabajo corresponde al nivel 2. La reconstrucción significativa afecta al contenido, al razonamiento o al funcionamiento del resultado. No basta con seleccionar una respuesta o introducir retoques de estilo. Puede haber consultas posteriores a la IA sin que el proceso sea nivel 4, si la persona sigue realizando el desarrollo principal por sí misma.

Características clave

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado


Nivel 4. Colaboración avanzada humano-IA (cocreación)

Hay un diálogo continuo y bidireccional en el que la persona y la IA contribuyen al desarrollo del contenido. La persona guía activamente a la IA durante esa elaboración, contrastando y refinando las aportaciones a través de la conversación. El resultado es una fusión estrecha y cocreada del trabajo de ambos, donde la IA actúa como un colaborador activo.

La idea inicial puede ser completamente humana. Lo que define la cocreación es que el diálogo interviene en su desarrollo mediante aportaciones de ambos. La persona puede contribuir con argumentos, objeciones, criterios y decisiones de contenido expresados en la conversación; no es necesario que escriba directamente una parte del texto final.

La repetición de instrucciones, la aceptación de propuestas o las peticiones de cambios de estilo no bastan por sí solas. Tampoco una conversación limitada a preparar ideas que la persona desarrollará después sin IA. Debe haber elaboración compartida del contenido de la tarea, con dirección y juicio humano durante ese desarrollo.

Características clave

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado


Nivel 5. Supervisión humana de IA autónoma

La IA genera el contenido o producto de forma autónoma, con la persona en el papel de supervisión. La persona establece los parámetros iniciales, pero la IA desarrolla el trabajo con mínima o nula intervención durante el proceso. El papel de la persona es validar el producto final para su uso o entrega, asegurando que cumple con los requisitos iniciales.

La autonomía se refiere al desarrollo del contenido o producto encargado. Proporcionar el tema, los datos o los requisitos no impide este nivel si la IA realiza ese desarrollo y la persona se limita a supervisarlo. Los retoques menores posteriores no constituyen por sí solos reconstrucción de nivel 3 ni cocreación de nivel 4. En cambio, una redacción que solo reformula contenidos humanos ya desarrollados corresponde al nivel 1.

Características clave

En los ejemplos siguientes, el nivel 5 corresponde a la generación del recurso: el cuento, el informe, el texto histórico o el diálogo. El análisis, la comparación o el debate posteriores son tareas diferentes y se clasifican según cómo se realicen. Si el profesorado proporciona el recurso y el alumnado lo analiza sin IA, esa tarea del alumnado puede ser de nivel 0. Si es el propio alumnado quien encarga el recurso y después lo analiza, conviene describir ambas partes; el conjunto no es un trabajo sin IA.

Ejemplos para el alumnado

Ejemplos para el profesorado

Referencias

Miller, M. (2024). AI in the classroom: What’s cheating? What’s OK? Ditch That Textbook

Perkins, M., Furze, L., Roe, J., & MacVaugh, J. (2024). The Artificial Intelligence Assessment Scale (AIAS): A Framework for Ethical Integration of Generative AI in Educational Assessment. Journal of University Teaching and Learning Practice, 21(6). https://doi.org/10.53761/q3azde36

Perkins, M., Roe, J., & Furze, L. (2025). Reimagining the Artificial Intelligence Assessment Scale: A refined framework for educational assessment. Journal of University Teaching and Learning Practice, 22(7). https://doi.org/10.53761/rrm4y757

Recursos

Otros formatos

VídeoExplicación visual generada con Gemini Notebook · 7 minutos
PódcastConversación sobre el marco generada con Gemini Notebook · 34 minutos

Referencia

Cómo citar este trabajo

De Haro, J. J. (2026). Marco para la integración de la IA generativa en las tareas educativas (MIAE) (v.2.1). Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.22647408

Cualquier versión: https://doi.org/10.5281/zenodo.22647407
Publicación original: Bilateria, 6.9.2026